¿Vosotros creeis en los super héroes? Yo sí, y me queda demostrada su existencia cada vez que me entero de que en el mundo hay gente así, capaz de poner en riesgo su propia vida para salvar la de otros más necesitados.

Hoy utilizo mi blog para hacerme eco de una noticia que seguramente muchos habreis oído ya. La muerte de Irena Sendler, una mujer polaca que salvó a 2500 niños judíos en Varsiovia durante el Holocausto nazi. En el momento de su muerte tenía 98 años, ahí es nada, después de haber tenido que vivir en una época como la que le tocó y haber sufrido torturas por parte de la Gestapo.
A Irena le rompieron los pies, las piernas, el alma y a saber cuantas cosas más, pero no pudieron romper su silencio ni el coraje con el que se enfrentó a una realidad tan descarnada y humillante.

Cuando vi su foto por primera vez, unas palabras asaltaron mi mente; "Así que esta es la cara que tiene un ángel..." Más tierna que la mujer de David el gnomo, Irena desprende amor y dulzura incondicionales a través de unos ojos que han visto cara a cara a la muerte, ya que fue salvada por la resistencia en el mismísimo momento que la conducían al patíbulo.

Os animo a que busqueis más información sobre esta noticia y sobre ella, a la que se le ha reconocido su labor después de muerta prácticamente. Otros héroes del Holocausto, como Schindler, han tenido mayor protagonismo que ella, quizá por su condición masculina, volviendo un poco al tema del sexismo. ¿Alguna vez os habeis parado a contar cuántan mujeres aparecen en los libros del colegio?, yo sí, y el número es escandalosamente menor al de hombres, curioso ¿no?... Hagamos entre todos una acción positiva y reivindiquemos esto desde la plataforma que podamos.

Irena (Irene en español) significa "paz", quedará por siempre grabada en mi mente la mirada de una mujer que supera con creces los perjuicios de todas injusticias del mundo. Que debería ser un ejemplo a seguir por todos y que hace honor a los Derechos Humanos y a la verdadera ética y moral del ser humano.

Hace mucho tiempo que decidí que Irene sería el nobre que le pondría a mi hija si algún día la tuviera, mucho antes de saber que esta Irena existía, ahora lo haré aún con más orgullo y determinación. Y si algun día, mi Irene llega a nacer, le contaré historias sobre hombres y sobre mujeres, mujeres como Irena, que son el exponente en vida de los super héroes que vemos en las películas y en los cómics. Porque, una vez más, la realidad supera a la ficción.