Hoy es mi cumpleaños. Y cumplo 30 años. Ni más ni menos.
Ya se que no suelo hacer entradas demasiado personales donde escriba cosas demasiado íntimas, pero hoy me apetece contar la sensación que me causa este hecho de asumir una nueva década. Entrar en el mundo del "3", como dice un buen amigo.
Pues bien amig@s, la sensación es... ninguna. Ya que aún es pronto para sentirlo, y sobre todo porque si hay algo que siento es que sigo siendo igual que ayer, que las señoras siguen sin respetarme en las colas de los supers, que me siguen mirando de reojillo en el parque cuando voy con los niños que cuido, tipo "fíjate esa pobre muchacha que seguro que es madre soltera" ó cuando me llaman niña en el estanco... Y no sólo porque aún tengo cara de cría y pinta de cría, sino porque los tiempos cabian, las generaciones se trasladan en el tiempo y es como girar una rosca en la evolución en la que de repente no se sabe muy bien cuál es el papel que te corresponde, porque para ser una esposa perfecta no tengo ganas ni fuerzas, y para vivr al estilo teenager ya estoy pasada de vueltas y harta... Así que estoy en ese punto en tierra de nadie, sin definir, sin ubicar ¡¡y más feliz que una perdiz!!
Creo que me va a gustar este estado de madurez juvenil donde las cosas son como yo quiero que sean y veo los colores más claros que nunca... Bienvenida sea pues la etapa de los trentaytantos!